lunes, 19 de diciembre de 2011

Identidad profesional

Comenzar el Máster de Formación de Profesorado de Secundaria ha supuesto grandes cambios en mi vida .

Por una parte, la decisión de matricularme en él es fruto de la observación de un contexto laboral desfavorable y de la voluntad de encontrar alternativas. A nadie se le escapa que, en el momento actual, la situación laboral en nuestro país es complicada y poco alentadora, sobre todo en determinadas áreas profesionales y en ciertos sectores de edad. Y en este sentido, la esperanza de un joven arquitecto español de encontrar un puesto de trabajo digno en el país se ve muy mermada. A veces los momentos de crisis desatan procesos de autoafirmación y de perseverancia en la meta perseguida, mientras que en otras ocasiones provocan el acercamiento y la apertura hacia nuevos horizontes. Este segundo es mi caso en el momento actual.

Una vez iniciado el curso académico, el tránsito por las distintas asignaturas del Máster implica una toma de contacto con esa nueva profesión, la enseñanza, e inicia un proceso de transformación en la conciencia de lo que uno es y de lo que puede llegar a ser. Es decir, los cambios en las expectativas y aspiraciones profesionales tienen una influencia directa en la identidad de uno mismo, y, sutilmente, comienzas a verte de otra manera.

Cuando un estudiante cursa la carrera de Arquitectura, comienza a desarrollar ciertas tareas dentro del área de conocimiento arquitectónico y a su vez comienza a tener contacto con personas de ese contexto, bien sea de forma directa -otros estudiantes, profesores, arquitectos conocidos-, o bien de forma indirecta -a través de investigación, libros, medios de comunicación, viajes. Toda esta información recibida, codificada dentro de un contexto muy específico, provoca el desarrollo de la identidad profesional de arquitecto, y uno empieza a reconocer en sí mismo cualidades como el rigor, la creatividad, el orden, la capacidad espacial, el sentido estético... Seguramente muchas de ellas ya estaban anteriormente, pero la toma de conciencia se produce en el desarrollo de la actividad.

De la misma manera, la inmersión en un Máster de Formación de Profesorado supone un cambio de escenario bastante notable. Cambian las personas, cambia el campo de conocimiento, cambian los objetivos marcados, las posibilidades profesionales...y con ello, empieza a cambiar la identidad profesional de uno mismo. No es que ya no vea en mí las características, habilidades y defectos desarrollados en etapas anteriores, sino que todo ello se ve influenciado por la nueva realidad contextual y psicológica en la que me encuentro.

Los procesos de cambio suelen ir ligados a momentos de desorientación y angustia, pero a la vez facilitan la entrada de nuevos estímulos -bien porque  nos abrimos a estímulos que ya estaban presentes o bien porque otros nuevos llegan a nosotros por algún tipo de proceso-, posibilitando la adquisición de nuevas competencias y estados de conciencia. Por eso, mi percepción es la de encontrarme ante una oportunidad...Una oportunidad de seguir siendo yo de otra manera.  

2 comentarios:

  1. Hola Juanjo

    Acabas de sintetizar algunos de los principales temas tratados en la asignatura. Si lo sumamos al ejemplo de aprendizaje experiencial del post anterior, creo que los tendríamos casi todos. Al menos los fundamentales.

    Como cuando describías la clase de canto, la enseñanza al fin y al cabo se basa sobre todo en sensibilizar al aprendiz en poder llevar a cabo distinciones útiles en su experiencia. Y claro, poder hacer algo con dichas distinciones.

    De entrada, lo difícil es notar. Si ni tan siquiera notamos, no hay mucho que podamos hacer. Para notar es bueno usar metáforas, descripciones (en otros y en nosotros mismos), es así como podemos ir abstrayendo a partir de información concreta, para terminar construyendo conceptos (que podemos usar gracias a la base experiencial que les da sentido).

    Espero que ahora la formación y desarrollo de una identidad, las nociones de conciencia y cambio, por ejemplo, tengan más sentido.

    Un saludo

    Alejandro

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  2. Hola Alejandro!

    Muchas gracias por tu comentario.

    Creo sinceramente que mi profesora de canto era una "artista" en buscar la forma de situarse de cara a que la comunicación con el alumno llegara a un nivel profundo.

    Y sí, estoy de acuerdo en cómo describes el proceso de percepción, discriminación y abstracción para terminar construyendo un concepto. A mi modo de ver, creo que el proceso continúa con la interrelación de conceptos y la síntesis. Y además, siempre he tenido la sensación de que uno no "sabe" realmente hasta que es capaz de comunicarlo a otra persona, con lo que estaríamos otra vez al principio del ciclo.

    Un saludo

    Juanjo

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