lunes, 14 de noviembre de 2011

Aprendizaje experiencial y exploratorio

Las vías del aprendizaje en el ser humano son muy variadas. Cualquier experiencia puede convertirse en la raíz de un nuevo conocimiento, y sin embargo, los métodos tradicionales de enseñanza no suelen utilizar todos estos canales de aprendizaje.

Hace unos años, en la mitad de mi carrera universitaria como arquitecto y después de un periodo complicado en mi vida personal y académica, decidí recuperar una antigua afición: el canto. Desde pequeño había estudiado piano y solfeo, a la vez que cantaba en varios coros. Pero esta vez se trataba de iniciar un curso profesional de canto moderno.

El punto de partida era desconcertante. Por primera vez, tenía que cantar solo delante de una persona con muchos conocimientos. Pero si esta situación ya era inquietante de por sí, más lo era el método de enseñanza.   La disciplina del canto tiene bien poco de teórica, y difícilmente podía explicarse desde un enfoque didáctico. La primera lección consistía en reconocer que no sabemos respirar..."y ¿cómo he llegado hasta aquí sin saber respirar?" - me preguntaba yo. Más adelante me di cuenta de que mi profesora estaba en lo cierto y comprobé los beneficios físicos y hasta psicológicos de esa forma de respirar.

Pasado el tiempo, empezamos a trabajar la impostación de la voz...y ahí empezó el despliegue de medios. Explicarle a una persona que su cabeza está llena de resonadores que tiene que conseguir llenar de aire para sacar sonido a su instrumento vocal no es tarea fácil. Y por supuesto, no se puede demostrar como una ecuación matemática. Por eso mi profesora recurría a ejemplos "tontos" -busca en tu diadema, tu cabeza es una magdalena de chocolate o trabaja en tu máscara- para conseguir  que yo iniciara un proceso de experimentación conmigo mismo. De esa forma, con mucha abstracción y paciencia, conseguí ir encontrando sensaciones que me llevaban a un sonido nuevo.

Creo que no hace falta decir que el desarrollo de las clases era divertidísimo, y comprendía muchas facetas: la técnica vocal, la expresión corporal, la respiración, interpretación y hasta el manejo de la energía.

Lo más sorprendente de este método de aprendizaje es la rapidez del mismo, a pesar de la irregularidad de los progresos. Aunque, en mi opinión, su mayor virtud reside en la versatilidad que proporciona a la persona que lo practica. Abrirse a este tipo de aprendizaje es la parte más difícil, pero una vez superado ese escollo, uno puede aproximarse a la realidad y a un problema práctico completamente distinto desde nuevos puntos de vista, consiguiendo nuevas respuestas y conclusiones.

En mi futura vida de profesor me encantaría tener la oportunidad de poder incluir este tipo de métodos en la enseñanza de materias por así decirlo "más convencionales", y combinarlos con otros ya instaurados, con la intención de ofrecer una aproximación al conocimiento lo más diversa y completa posible.

2 comentarios:

  1. Emulando a otro cantante (Battiato) te diría...
    Juanjo!
    Yo quiero oirte cantar!

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  2. Jajajajajajajajajaja
    Muy pronto, Amparo!!!!!!! ya verás

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